
"(Es) cualquier estado de cosas en virtud del cual se sitúa el interés individual en oposición al interés universal". Jeremy Bentham.
"Las desviaciones del "recto gobierno" proceden de poner los intereses particulares de los gobernantes por encima del bien común". Aristóteles.
"Los dineros públicos deben pasar necesariamente por las manos de los jefes, los cuales, aparte del interés del estado, tienen el suyo particular", advierte Rousseau.
Tres citas que resumen qué implica la trama Gürtel. Me haré dos preguntas:
1. Los ciudadanos actualmente ¿son más tolerantes con la corrupción económica que con la corrupción política? ¿Por qué?
Teoría: Los ciudadanos son más críticos con la corrupción política por varias razones:
La política ocupa el lugar de encuentro de los intereses ciudadanos. Son los representantes públicos quienes manejan los recursos de la ciudadanía. No los suyos propios ni los de una empresa en el caso de un hombre de negocios. Los políticos actúan buscando el bien común y su tarea y obligación es servir al ciudadano. Por ello, será censurado de forma más contundente pues traiciona la confianza puesta en él directamente por el electorado.
Práctica: Desgraciadamente la respuesta teórica se corresponde más con el debe ser que con la realidad. Es lamentable observar como sólo ante el estallido reciente de la "burbuja Gürtel" los dirigentes del Partido Popular han decidido tomar medidas. Las evidencias han sido claras desde varios meses atrás. En vez de actuar ejemplarizando, han decidido dar la espalda. Es obvio que no habrían tirado del hilo por ellos mismos. Lo hacen forzados por las circunstancias. Y este tipo de reacción (o no acción) es censurable provenga del partido que provenga. Se ha repetido que a corto plazo (como se demostró en la Comunidad Valenciana en las Elecciones Europeas) no tiene consecuencias electorales. Es decir, parte del electorado no rechaza estas prácticas. Triste. Pero el daño a medio y largo plazo es mayor. Se trata del deterioro de la cultura democrática. Y todo lo que conlleva.
2. ¿Qué medios cabe emplear actualmente para terminar con la corrupción?
La corrupción no es un problema del sistema político sino de los individuos particulares. Es importante la limpieza y transparencia de los intereses públicos. Por ello, al igual que las empresas, deberían existir auditorías que controlasen la gestión de los recursos, así como potenciar el acceso ciudadano a la observancia de estas actividades. Barack Obama, por ejemplo, creó una oficina encargada de la supervisión de la correcta asignación de los recursos puestos a disposición por el Plan de Estímulo Económico. Creo que esa es la senda a seguir.
Además, debería hacerse un esfuerzo desde la Administración para desprestigiar la cultura del engaño, en particular a la Hacienda pública, tan extendida culturalmente por España. En mi dilatada experiencia como camarero he visto en numerosas ocasiones aquello de “me haces una factura para la empresa”, seguido de un gesto de complicidad.
En definitiva:
Además, debería hacerse un esfuerzo desde la Administración para desprestigiar la cultura del engaño, en particular a la Hacienda pública, tan extendida culturalmente por España. En mi dilatada experiencia como camarero he visto en numerosas ocasiones aquello de “me haces una factura para la empresa”, seguido de un gesto de complicidad.
En definitiva:
1. Potenciar una mayor y correcta regulación que impida o desincentive que potenciales corruptos tengan facilidad para llevar a cabo estas actividades.
2. Incidir en el desprestigio social de aquellos que cometen o respaldan este tipo de actos.
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