martes, 22 de septiembre de 2009

Aperitivo contemporáneo

Antes de entrar de lleno a través de estos escritos en cuestiones más complejas, me gustaría llevar a cabo un breve análisis ante dos cuestiones clave actualmente: ¿dónde estamos? ¿hacia dónde nos dirigimos?
El siglo XX ha sido un periodo verdaderamente intenso a nivel político, ecónomico y detrás de todo ello inelectual.
Toda gran crisis produce cambios en los planteamientos económicos. A comienzos de siglo en las democracias occidentales la economía de mercado continuó extendiéndose gradualmente. Tras la Gran Depresión de los años 30 y la II Guerra Mundial, el modelo capitalista viró hacia una mayor intervención del Estado en la economía, de acuerdo con el planteamiento anticíclico de Keynes. Tras los años 70 (crisis del petróleo) resurgió el liberalismo más profundo, culminando su victoria ideológica tras el gran fracaso del sistema comunista evidenciado tras el derrumbe de la URSS y los países de su órbita. Caído el Muro de Berlín, el capitalismo se convirtió en el único modelo existente, con sus variedades regionales.
Actualmente vivimos la mayor crisis desde los años 30. La efectividad del modelo económico existente está en duda y, al menos, el debate económico está abierto globalmente. Es importante destacar que el eje de este debate tiene mucha importancia más allá de la economía. Se trata de definir qué tipo de sociedad buscamos y por tanto cuál es el papel del Estado teniendo en cuenta su función: representar y organizar los intereses públicos.
¿Declaración de intenciones?. Continuará.

3 comentarios:

  1. Buena idea lo del blog, te intentaré seguir

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  2. Acabo de escuchar un documental radiofónico (en RN-1, los sábados de 15 a 16 h.) acerca de la vida y obra del botánico (aparte de médico, matemático,... es decir, un ilustrado en el siglo XVIII, el del nacimiento de la Ilustración) gaditano, José Celestino Mutis.

    Trabajó (y murió en el antigu Reino de Nueva Granada, actual Colombia) en la ciudad de Santa Fé (hoy la capital Bogotá). Descubríó, describió literariamente y mandó describir gráficamente multitud de nuevas especies vegetales (muchas de ellas muy útiles, como la analgésica "quina").

    Siguió la taxonomía o clasificación de las dstinas especies según su coetáneo biólogo sueco: Carlos Linneo.

    Siguiendo la Wikipedia, Linneo clasificó a los seres vivos en diferentes niveles jerárquicos, estableciendo tres reinos (animal, vegetal y mineral) en el primer nivel. Subdividió los reinos en filos, los filos en clases, las clases en órdenes, los órdenes en familias, las familias en géneros y los géneros en especies.

    Todo ello en un idioma común: el latín.

    Para terminar, dos apuntes que me han llamado la atención:

    - Linneo dijo en 1755: "Nomina si nescis, perit et cognitio rerum"(si ignoras el nombre de las cosas, desaparece también lo que sabes de ellas)

    - resulta ser el introductor de dos símbolos (los del género humano) ampliamente difundidos: el del escudo y la lanza de Marte para señalar al hombre, y el espejo de Venus para indicar la mujer.

    Estoy seguro que estos dos ilustrados botánicos hacían uso del blog de la época (escribir un diario y, para publicitarlo ocasionalmente, una carta dirigida a alguien con las mismas inquietudes).

    Ánimo Luis.

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